Comentábamos la semana pasada nuestros deseos y nuestras expectativas cuando incorporamos a la familia un nuevo miembro de la especie canina y de su elección en función de ellas, pero también de modas y de otras variables que no siempre son las más adecuadas ( por ejemplo porque mi amigo tiene un perro de esa raza y es buenísimo …)
Es verdad que , hablando en términos generales ,determinadas razas están más predispuestas que otras para según qué. Por ejemplo
- Un border collie es un perro de trabajo, con facilidad de aprendizaje, predispuesto genética mente para el pastoreo y con un cuerpo que le permite saltar y recortar en los saltos con mucha facilidad; de ahí que sea una de las razas favoritas para el agility .
- Un pastor belga malinois es un perro de trabajo, genéticamente predispuesto para el trabajo duro, con muchas horas de exposición, con una capacidad de aprendizaje fantástica y un cuerpo ágil y fuerte para aguantar esfuerzos grandes.
Dos razas de moda. Un error muy serio cuando quien los tiene no atiende sus necesidades específicas y que pueden ser súperfantasticos o una pesadilla.
La realidad ( más habitual de lo que nos gustaría)
- Una persona ha adoptado un mastín para su casa, para vivir tranquila. El mastín, que es un cachorro de 30 kilos , al mes de adoptarlo la ha tirado al suelo. Qué hacemos ahora?
- A una persona con una movilidad y fuerza limitadas ( por capacidad física, por edad…) sus hijos le han regalado un pastor alemán para que salga de casa a pasear y para que “defienda” la casa. Esta persona no tiene fuerza para aguantar a un perro que ,cuando ve a otro perro, se lanza a por él. Es un perro de más de 30 kilos. ¿Qué hacemos ahora?
- Una pareja se ha comprado un yorkshire que han llevado siempre en brazos por la calle porque es tan pequeño que pueden pisarlo u hacerle daño otro perro. El perro ha aprendido a ir ladrando todo el rato porque todo le da miedo. Sus dueños no quieren que ladre porque han tenido un bebé y le despierta. Qué hacemos ahora?
¿Es culpa del border collie, del malinois, de mastín, del pastor alemán o del yorkshire?
Evidentemente !NO!
Es responsabilidad del humano saber lo que quiere, lo que necesita, lo que tiene ( de espacio, de tiempo, de dinero),cómo vive y cómo quiere vivir y, una vez que tiene claro todo eso, decidir si quiere incorporar un perro a su familia y qué perro es el más adecuado ( siempre teniendo en cuenta lo de las expectativas, porque igual queremos un border collie para hacer agility y resulta que le gusta más el sofá , todo puede pasar).
Hemos visto dueños/guías dejarlo de practicar agility/ detección /obediencia porque “mi perro no va”, con un cachorro de seis meses…
Vemos dueñ@s/guías que han elegido un perro porque les gustaba la raza, pero el perro ha crecido, tiene demasiada energía, pastorea bicis y coches, ladra, no quiere estar solo… en resumen ; ha dejado de ser “cómodo” . Nos preguntan si sabríamos de alguien que quisiera adoptarlo porque ya no encaja en su vida.
AFORTUNADAMENTE TAMBIÉN ES HABITUAL QUE
- Veamos dueños llenos de alegría cuando su perro salta tres vallas seguidas (porque el/ella ha guiado bien) .
- Veamos dueños llegar súper felices porque su perro, paseando por la playa, se ha encontrado con otro perro, le han llamado y ha ido dejando al otro perro con» el ladrido en la boca».
- Veamos dueños que vienen dos veces a la semana a trabajar con sus perros sin más intención que le de tener un perro feliz intentando cubrir sus necesidades de trabajo físico y mental.
- Veamos dueños responsables y, más o menos, felices porque la perfección no existe ( afortunadamente porque la vida sería aburridísima).
Cuando tenemos unas expectativas muy altas y no se cumplen , nuestra tolerancia a la frustración suele ser menor y eso es malo para nosotros y muy malo para nuestros compis caninos. Reconduzcámoslo, porque se puede.
A veces es tan simple como no pedirle a alguien , perro o persona, que sea lo que no puede ser.
Y por supuesto con la educación canina ( no nos vamos a meter con la educación humana), como herramienta para tener una vida conjunta en armonía. Siempre de la mano de un /una educador /a profesional.
Y recordad siempre
Ser Felices
